José es un joven, y los siglos lo han representado casi como un anciano. Es como un adolescente y se lo ha hecho un hombre responsable. Tiene la mirada llena de estrellas y se le han otorgado los ojos de aquel que ya ha vivido todo. l es nuestra juventud y nosotros lo hemos querido patriarca... José, padre a los dieciséis años, padre durante dieciséis años, morirá sin haber tenido tiempo de envejecer, y será llorado, verdaderamente llorado, por su Dios, por su hijo. Y su hijo le cerrará los ojos temblando... Su hijo de dieciséis años justamente, tan joven como era él el momento de comenzar su historia, la historia de José que amaba a María.