Vivimos en un mundo afectado por el sufrimiento del hombre, sea físico, psíquico, espiritual, social o afectivo. Muchas veces nos prguntamos cuál es el sentido del dolor y, si somos creyentes, hasta cuestionamos a Dios por haber creado al hombre de tal manera. ¨Por qué me toca vivir esto o aquello?, suele ser nuestra queja. Si yo siempre he tratado de ser una buena persona, teniendo a Dios presente en mi vida...Si nunca le hice mal a nadie ¨Por qué me toca esto a mí y no al que se la pasa obrando mal? No hay derecho es injusto. Este libro es un testimonio de esperanza en el poder de Dios. Un sacerdote y un laico dan cuenta de que el amor de Dios Santo y Salva, y por eso es digno de Alabanza.