En este precioso libro sobre la Eucaristía, Grun, nos ayuda a revalorizar el verdadero sentido de la Eucaristía, tan desvalorizada en los tiempos de hoy. Nos hace disfrutar de ver a la Eucaristía como OFRENDA de nosotros, con nuestras sombras y nuestras luces, para ser convertidos en unidad con nosotros mismos, con nuestro projimo, con Dios y con toda la Creación.. Nos hace gozar del verdadero sentido de COMIDA, como banquete, que expresa el gozo de haber sido encontrado, y tomados por Jesús en sus propios brazos, devolviendonos a cada uno su integridad y salud, ayudandonos a sacar a luz nuestro núcleo bueno. Nos sana y nos humaniza. Nos muestra la Eucaristía como TRANSFORMACION, como posibilidad de ser plenamente hijos de esta tierra, pero a la vez, embeber esta tierra del Espiritu de Cristo, poniendonos al servicio de la transformación del Cosmos. Transformación significa que todo lo que haya en nosotros tiene permiso de existir, pero todo eso es ofrecido a Dios para que El lo embeba de su Espiritu y de Su Amor, para que lo convierta en pan y vino para nosotros y para otros. Nos presenta la Eucaristía como JUEGO SACRO, a traves de los Ritos, Símbolos y Gestos, para que se traduzca en la Celebración de una vida lograda, de una humanizacion cabal, celebración de nuestra libertad y alegria, celebración de nuestra dignidad y de nuestra transformación por obra de Jesucristo. Nos muestra la celebración de la MUERTE Y RESURRECCION como camino hacia la vida verdadera, hacia una vida que va mas alla de la muerte. Y nos lleva cada vez mas hacia nuestro verdadero yo, hacia el si mismo que tiene parte en Jesucristo, hacia el núcleo divino que hay en nosotros, que no morira mas porque se ha hecho uno con Cristo mismo, que vive siempre.
¨la participación habitual en la eucaristía tiene consecuencias reales en nuestro modo de vivir? ¨Cómo vincular la celebración de la misa con nuestra vida cotidiana? Se trata de preguntas esemciales para quién se propone vivir seriamente la fe. Las sencillas reflexiones de Anselm Grün nos ayudarán a renovar nuestra participación en al eucaristía, fuente y culmen de la vida cristiana.