Nuestro hijo diferente, su mensaje de amor... Este hijo nuestro no es más ni es menos que los otros: es diferente. Unos son pura inteligencia, estos son puro corazón. Unos y otros se necesitan por igual para lograr el equilibrio entre todos. Por eso Dios nos mezcla en una masa fraterna para que surja el Hombre Nuevo en la Civilización del amor. Recibamos a este hijo nuestro como un mensajero del Señor. Roberto Frangella